Cinco buenas prácticas para lograr el éxito de las empresas familiares

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Escrito por: German Montoya
Cinco buenas prácticas para lograr el éxito de las empresas familiares
Especialista sostiene que las empresas familiares son más complejas que las tradicionales.

Los proyectos empresariales de tipo familiar presentan características únicas que requieren acciones específicas para garantizar la duración y el éxito del negocio. Aunque una empresa puede hacerlo de diversas maneras y según sus objetivos, uno de los elementos cruciales es la implementación de buenas prácticas.

En el caso de las empresas familiares, estas acciones deben adaptarse a la naturaleza y estructura particulares de este tipo de negocios.

Características de las empresas familiares

Pablo Montalbetti, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), sostiene en su libro “100 preguntas y respuestas sobre empresas familiares” que “este tipo de proyectos empresariales se caracterizan por la concentración de la propiedad en pocas familias, en las que no solo existe aporte de capital, sino también participación en la gestión y la intención inicial real de que la empresa continúe de generación en generación”.

Según Montalbetti, las empresas familiares son más complejas que las tradicionales. “A la dificultad de enfrentarse a un mundo cada vez más competitivo y global, hay que agregarle la de la relación de accionistas familiares y familiares directos, su convivencia, sus deseos de poder, entre otros factores”, explica en la misma obra.

Cinco buenas prácticas

Para lograr una mayor profesionalización, una mejor performance en la administración del negocio y su sostenibilidad en el tiempo, Pablo Montalbetti recomienda seguir estas cinco buenas prácticas en las empresas familiares:

1. Trabajar conjuntamente

Delegar responsabilidades y empoderar a otros miembros del equipo es fundamental para fomentar un ambiente de colaboración y crecimiento dentro de la empresa. Al hacerlo, las empresas familiares pueden crear un entorno propicio para el crecimiento y el éxito a largo plazo, no solo de los integrantes de la familia, sino de todos los colaboradores en general.

Esto implica confiar en las habilidades y competencias de los empleados, permitiéndoles tomar decisiones y contribuir de manera significativa al negocio.

2. Planificar la sucesión del líder de la empresa

Establecer un plan claro y transparente para la sucesión del liderazgo es crucial. Este proceso debe ser gradual y bien estructurado, abordando cuestiones como quién sucederá al líder, cuándo ocurrirá la transición, el poder real del sucesor y su capacidad para asumir retos.

La planificación de la sucesión es uno de los asuntos más complejos en las empresas familiares debido a los recelos y las dinámicas de poder que pueden surgir. Una sucesión bien planificada puede prevenir conflictos y asegurar la continuidad del negocio.

3. Abordar tempranamente los conflictos familiares

Es vital abordar de manera respetuosa y constructiva los posibles conflictos familiares que puedan surgir. En las empresas familiares, los problemas pueden originarse por diferencias de opiniones en la toma de decisiones, competencia por roles de liderazgo y desacuerdos sobre estrategias comerciales.

Si no se tratan adecuadamente, estos conflictos pueden dañar las relaciones y afectar la productividad del negocio. Crear un ambiente donde los conflictos se discutan abiertamente y se resuelvan de manera constructiva es esencial para mantener la armonía y el enfoque en los objetivos empresariales.

4. Establecer políticas y procedimientos claros

Establecer políticas y procedimientos claros garantiza la equidad e imparcialidad en la toma de decisiones, evitando el trato desigual entre los miembros de la familia.

A diferencia de las empresas convencionales, donde las decisiones pueden tomarse basándose en criterios objetivos y estructuras jerárquicas, las empresas familiares requieren un enfoque que considere las relaciones y dinámicas interpersonales. Definir roles, responsabilidades y procesos ayuda a crear un ambiente de trabajo justo y eficiente.

5. Mantener un diálogo constante con los accionistas

Mantener un diálogo constante con los accionistas es crucial para comprender sus expectativas, intereses y prioridades. Este enfoque establece un entorno de confianza, colaboración y unidad, donde todos los stakeholders se sientan tomados en cuenta y comprometidos con el éxito del negocio a largo plazo.

La comunicación abierta y continua con los accionistas puede prevenir malentendidos y alinearlos con la visión y objetivos de la empresa.

¡Atención!

Las empresas familiares tienen la ventaja de contar con un fuerte compromiso y lealtad por parte de sus miembros, pero también enfrentan desafíos únicos debido a la mezcla de relaciones personales y profesionales.

Siguiendo estas buenas prácticas, las empresas familiares pueden profesionalizar su gestión, mejorar su rendimiento y asegurar su sostenibilidad a largo plazo.


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