Crítica a Michael: El fantasma de Joseph Jackson

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Escrito por: NTrujillo
Crítica a Michael: El fantasma de Joseph Jackson

La línea más reveladora, y retrospectivamente desgarradora, de Michael, el flamante biopic del Rey del pop, es la siguiente: "No soy como los otros niños. No me tratan como una persona real". Esa fue la tragedia de Michael Jackson. Toda la vida persiguió la infancia sencilla y feliz que le arrebataron y, debido a ello, nunca creció. Al verbalizarlo, la película pareciera consciente de su conflicto central, pero es todo fachada; 'Michael' opera bajo la misma filosofía mercantil de su villano, Joseph Jackson, y desatiende al único pedido de su protagonista. Es un recuento reduccionista, sanitizado, esencialmente absurdo de los primeros años de un ser humano extraordinario. Un insulto camuflado.

La estructura narrativa delata las pretensiones mercenarias desde el primer minuto: igual que otros tantos biopics descorazonados, 'Michael' comienza con el artista dirigiéndose lentamente al escenario antes de saltar a sus años tiernos. La sequia creativa es dolorosamente evidente, pero al filme de Fuqua no se molesta en camuflarla porque se apoya completamente en la fuerza del arte de Jackson. Quienes vayan al cine para escuchar las canciones a través de los poderosos parlantes, quedarán satisfechos. Jaafar Jackson realiza un impecable trabajo en emular la enorme presencia de su tío. Quienes busquen algo más —un retrato matizado, una mirada crítica a su comportamiento, un comentario de la fama, una buena película, siquiera—, mejor guarden su dinero. El terrible guion de John Logan nos presenta un títere de hombre sin conexión real con su familia, sin amistades verdaderas, sin intereses amorosos ni más conflictos significativos que la sombra de su padre.

Muchos fans de MJ han reaccionado acaloradamente al merecido desdén crítico. "Lo criticaban en vida, con mayor razón lo hacen ahora que está muerto", leí hace poco, como si fuera imposible separar a la película del sujeto que retrata. Dejando de lado lo superficial (el nombre y las performances), ¿realmente los fanáticos reconocen a su ídolo en este producto mediocre? Sí, no se puede negar que los números musicales están bien producidos, pero Michael Jackson era más de lo que dejaba ver en el escenario. En más de una ocasión, el artista respondió al escrutinio deshumanizante de la prensa con simples palabras: "Soy una persona real, con sentimientos reales". 'Michael' no honra esta declaración. Cualquier persona merece más de lo que este filme ofrece.

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