Fiscal de la Nación, implicado en el caso cuellos blancos, investigará a José Jerí
Tal parece que poco a poco, el presidente de la República José Jerí, se va quedando sin salida, y es que la Fiscalía de la Nación decidió abrir una investigación preliminar por el presunto delito de tráfico de influencias, esto luego de que diversos informes periodísticos dieran a conocer a las mujeres que, tras una visita a Palacio de Gobierno y sostener presuntas reuniones personales con el mismo presidente, obtuvieron contrataciones con el Estado.
Pese a que ahora hay un plazo de 90 días para llevar a cabo las diligencias requeridas, hay un hecho que llama la atención y que podría llegar a "entorpecer" en mayor o menor medida el curso de las investigaciones. Y es que el principal protagonista para desarrollar el peritaje no es ni más ni menos que Tomás Aladino Gálvez, que debido a su condición de fiscal de la Nación, es el único en la capacidad de investigar al mandatario.
Gálvez no registra un pasado de lo más transparente y ciertas acciones han llegado a ser cuestionables y hasta materia de investigación que, por su mismo poder, pudo detener.
Los Cuellos Blancos
La destitución de Tomás Gálvez en 2021 de su cargo como fiscal supremo es uno de los primeros puntos para señalar, puesto que en aquella ocasión, la Junta Nacional de Justicia tomó esta decisión por su implicancia en el caso "Los Cuellos Blancos del Puerto", una red de corrupción judicial liderada por el exjuez supremo, César Hinostroza, y con quienes Gálvez habría sostenido múltiples reuniones antes de su suspensión.
Pese a ello, la forma en que Gálvez regresó a la institución no es un misterio, puesto que un fallo del Tribunal Constitucional en 2025 permitió regresarle sus facultades para ejercer el cargo. De esta forma, en setiembre del mismo año, tras la suspensión de Delia Espinoza como fiscal de la Nación, y ante la negativo de sus sucesores de ocupar el cargo, Gálvez terminó haciéndose con el puesto.
Jerí y Gálvez
José Jerí y Tomás Gálvez, dos figuras que pese a encontrarse en despachos diferentes, un mismo caso en común los unió en agosto de 2025, siendo uno el involucrado y otro el salvador. Y es que en el marco de las investigaciones contra José Jerí por el presunto delito de violación sexual, Gálvez, en su calidad de fiscal supremo, archivó la investigación tras encontrar que las pruebas de ADN del hecho no correspondía a Jerí, quien en ese entonces era parte del Parlamento.
Pese a la complejidad que este tipo de casos amerita, Gálvez parece que olvidó cualquier otro tipo de forma en que Jerí pudo involucrarse, puesto que otro de los presuntos implicados, quien estuvo con el mandatario y la víctima, aquel 29 de diciembre de 2024, desapareció tras el hecho.
Lo último de Gálvez
Durante los últimos días de 2025, Gálvez anunció el cierre de múltiples unidades espaciales de la Fiscalía, los cuales tenían el deber de investigar casos específicos, los cuales van desde casos de abuso sexual en comunidades nativas, asesinatos ocurridos en las protestas contra Dina Boluarte, hasta redes de corrupción judicial.
Sí, Gálvez disolvió el equipo especial encargado de investigar el caso "Los Cuellos Blancos del Puerto", caso en el cual él se encuentra como presunto involucrado junto a otros jueces, fiscales y hasta empresarios, alegando de manera general que esta decisión se debía a que hasta el momento, estos grupos de investigación no habían obtenido los resultados esperados, reorganizando las labores de peritaje hacia fiscalías comunes y reubicando de igual forma a los fiscales que eran parte de ello.
Los antecedentes de Tomás Gálvez no lo hacen el más indicado para investigar a Jerí ante los ojos de cualquier ciudadano. Su implicancia en una de las redes de corrupción judicial más escandalosas de la política peruana ya puede ser un indicativo de la transparencia con la que esta figura opera, considerando además que su rango en la institución le ha permitido entorpecer de una forma u otra investigaciones en las que ni siquiera se encuentra involucrado.
A pesar de todo, Gálvez asistirá a Palacio de Gobierno el 2 de marzo para recoger las declaraciones de Jerí en el marco de un caso de presunto tráfico de influencias como del cual él fue, presuntamente, parte durante su pasado.