¿Magos o astrólogos? El paso de los Reyes Magos por el Evangelio y la Edad Media hasta la actualidad
La noche del 5 de enero representa una fecha importante para miles de personas alrededor del mundo, sobre todo para aquellos espíritus religiosos, pues esta festividad busca conmemorar la llegada de los Reyes Magos de Oriente a Belén para adorar al Niño Jesús, trayendo regalos consigo. De esta forma, muchos niños del mundo aguardan la llegada de estos viajeros para que, de la misma forma que el nombrado Rey de los Judíos, reciban regalos en los últimos días de festividades navideñas.
La figura de Melchor, Gaspar y Baltasar ha sabido calar en el imaginario colectivo y a pesar de que su presencia en los pasajes antiguos se reduzca a una única aparición, detrás de ellos aguarda un contexto tan místico como enigmático, alejándose en mayor o menor medida de los saberes y creencias tradicionales.
Los Reyes Magos
El Evangelio de San Mateo es el único pasaje donde se hace alusión a la presencia de estos personajes. A pesar de ello, no brinda gran cantidad de información respecto a estas figuras, limitándose únicamente a relatar los hechos que protagonizaron estos "magos" (como mencionan explícitamente los textos), sin dar siquiera sus nombres ni mencionar si eran reyes o si en verdad eran tres. Los demás evangelios tampoco ofrecen más datos sobre aquellos viajeros que, siguiendo una estrella en el firmamento y a costa de las órdenes del rey Herodes, terminaron llegando a un humilde pesebre en Belén donde le entregaron al niño Jesús diversas ofrendas que simbolizaban los momentos más simbólicos que atravesaría a lo largo de su vida.
Y es que la historia de los "Magos de Oriente" no corresponde a estos relatos, sino más bien a los Evangelios Apócrifos, donde se pueden encontrar amplias y detalladas descripciones sobre estos personajes, encontrando así que el término "mago" se puede interpretar como sinónimo de astrólogo, o sea, un sabio que puede predecir acontecimientos a través de la lectura de estrellas, lo cual guarda gran concordancia con la forma en que estos personajes llegaron a Belén.
A través de la Edad Media
Pese a las descripciones en los textos bíblicos, la imagen de los Reyes Magos en la actualidad tiene su origen en una larga tradición medieval que, pasando desde antiguos testimonios y obras teatrales españolas, mosaicos italianos, hasta manifestaciones artísticas; terminaron "bautizando" a estos personajes bajo los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar.
Pasando primero por la Italia del siglo VI, en un famoso mosaico en la basílica de San Apolinar el Nuevo, ubicado en la ciudad de Ravena, los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron por primera vez. Siguiendo por España, su Biblioteca Nacional guarda testimonios escritos y artísticos que relatan los inicios de esta leyenda, siendo el Auto de los Reyes Magos, obra fundamental de la literatura española del sigo XII, la cual da origen a esta historia, pues no solo es el texto teatral en lengua castellana más antiguo conservado, sino también porque en ella estos personajes son definidos como steleros, o sea, astrólogos, el mismo término que en los Evangelios Apócrifos. Un manuscrito del siglo XIII muestra una antigua creencia donde los Reyes Magos podían proteger contra la epilepsia con tan solo una breve oración al oído de un enfermo pronunciando los tres nombres para curarlo.
En algunos lugares de Europa, durante el día 6 de enero, inscribían las iniciales de estas figuras en las puertas de las casas y establos. GBM servía como un símbolo de protección para personas y animales de los ataques de demonios y brujas. Sin embargo, el máximo esplendor en cuanto a la adoración de los Reyes Magos llegó durante el Renacimiento, cuando grandes artistas europeos retrataban la famosa escena del pesebre del Niño Jesús, donde Melchor, Gaspar y Baltasar aparecían con túnicas exóticas y áureos trajes, arrodillados en el establo de Belén.
En la actualidad
La Cabalgata del 5 de enero forma parte de una de las festividades de la actualidad donde la figura de los Reyes Magos está presente en la mente de miles de personas, representando así el cierre definitivo de la temporada navideña y de una de las festividades familiares más celebres en todo el mundo. Este evento constituye una antesala a la llegada nocturna de los Reyes, misma noche donde toma lugar otra de las tradiciones más conocidas: los zapatos en el balcón, donde cada miembro de la familia deja sus calzados con el fin de que, mientras duermen, los Reyes Magos las llenen de dulces en su interior.
Se trata de una festividad que ha sabido sobrevivir en tiempos donde la tecnología ha tomado gran control de la vida humana, permaneciendo presente en la mente tanto de seguidores religiosos como de los que no.