Trujillo: Grupo Intercorp pierde cerca de US$ 400 millones tras tragedia en Real Plaza
El desplome bursátil de InRetail Perú refleja el golpe financiero y reputacional, mientras un informe municipal pide la demolición del patio de comidas y el cierre definitivo.
El derrumbe del techo del patio de comidas del Real Plaza Trujillo, ocurrido el 21 de febrero de 2025, dejó seis personas muertas y más de 80 heridas, convirtiéndose en la peor tragedia en la historia de la cadena. A casi seis meses del siniestro, el impacto no solo es humano y social: las finanzas del Grupo Intercorp también han sufrido un golpe severo.
Desde la tragedia, el valor bursátil de InRetail Perú, filial de Intercorp y operadora de Real Plaza, ha caído 11,5%, lo que equivale a una pérdida de aproximadamente US$ 400 millones en su capitalización de mercado. Las acciones, que antes del accidente se cotizaban en US$ 30,5, cerraron en agosto en US$ 26,99, reduciendo el valor de la empresa de US$ 3.318 millones a US$ 2.935 millones.
Impacto en las operaciones
El segmento de centros comerciales (Shopping Malls) fue el más golpeado, con una reducción del 4,5% en ingresos durante el segundo trimestre de 2025, directamente asociada al cierre prolongado del Real Plaza Trujillo y a la pérdida de confianza en la marca.
En contraste, las divisiones Food Retail (supermercados) y Pharma (farmacias) lograron crecer 9,5% y 2,4%, respectivamente, impulsando un aumento global del 6,3% en los ingresos totales. Sin embargo, el EBITDA ajustado solo avanzó 0,9% interanual, afectado por mayores costos operativos, indemnizaciones y nuevas medidas de seguridad.
“El mercado ha penalizado la acción de la empresa tras el accidente en el Real Plaza. InRetail Perú perdió casi 400 millones de dólares de capitalización en menos de seis meses, lo que revela un fuerte impacto financiero y reputacional”, señaló el especialista en finanzas César Antúnez a Infobae Perú.
Analistas advierten que, aunque el efecto en bolsa es visible, el mayor riesgo a largo plazo radica en la percepción negativa sobre la gestión de riesgos y protocolos de seguridad de la cadena.
Compensaciones a las víctimas
En julio, Real Plaza informó que se concretaron 178 acuerdos de compensación con víctimas y afectados, que incluyen pagos económicos, apoyo legal y acompañamiento social. Pese a ello, expertos en reputación corporativa señalan que la reconstrucción de la imagen de la marca podría tardar años.
Informe municipal: fallas en el diseño, materiales y fiscalización
En la última sesión ordinaria del Concejo Municipal de Trujillo, el regidor Juan Namoc Medina presentó el informe final de la comisión especial que investigó lo ocurrido. El documento, elaborado junto a los regidores Eiby Guibert, Cristhian Luján, Melvin Valderrama y Luis González, advierte que el trabajo se realizó con información limitada, pues gran parte de los expedientes estaban bajo custodia de la Fiscalía.
Tras la revisión de los documentos disponibles, la comisión concluyó que:
El diseño estructural del techo del patio de comidas, construido en 2016, presentaba deficiencias graves, al ser una superficie compacta que dificultaba la inspección de las estructuras internas.
Se emplearon materiales no idóneos —como pernos, bisagras y vigas inadecuadas— que favorecieron la ruptura de conexiones, deformaciones críticas y fractura de las vigas.
La deformación del domo permitió la acumulación de agua y polvo condensado, aumentando la presión hasta provocar el colapso.
No existió una fiscalización oportuna ni sistemática. En 2024, se hicieron dos inspecciones: en abril (con resultado aprobatorio) y en noviembre, pero sin detallar si contaban con el certificado ITSE ni las observaciones encontradas.
La Municipalidad Provincial de Trujillo cuenta solo con cuatro inspectores para todas las actividades de seguridad en edificaciones y sin equipos logísticos modernos como drones o escaleras telescópicas.
Recomendaciones: cierre y demolición
El informe propone medidas drásticas:
- Cierre definitivo del patio de comidas del Real Plaza Trujillo.
- Demolición total de la estructura colapsada.
- Revisión de perfiles y términos de referencia para que las inspecciones estén a cargo de un equipo multidisciplinario (arquitectos, ingenieros estructurales, sanitarios, electricistas, especialistas en telecomunicaciones y gestión de riesgos).
- Determinar responsabilidad administrativa de los funcionarios que participaron en la evaluación y otorgamiento de licencias.
- Dotar de equipos modernos a la municipalidad para las inspecciones.
- Exigir que los contratos de construcción incluyan cláusulas de mantenimiento preventivo anual con cierre temporal de las instalaciones y supervisión municipal.
- Incorporar criterios de resistencia a eventos climáticos extremos (Fenómeno de El Niño, ciclón Yaku) en el diseño y mantenimiento de infraestructuras que congreguen gran afluencia de público.
Un caso que marcará un precedente
La tragedia del Real Plaza Trujillo no solo dejó pérdidas humanas y económicas, sino que expuso fallas estructurales, deficiencias en fiscalización y debilidades en la gestión de riesgos tanto del sector privado como del público.
Mientras la Fiscalía continúa con la investigación para establecer responsabilidades penales, las recomendaciones de la comisión municipal apuntan a un cambio profundo en la forma en que se construyen, inspeccionan y mantienen los espacios públicos y comerciales en Trujillo.
Y aunque el Grupo Intercorp intenta recuperarse en el mercado y restaurar su imagen, el costo real de este desastre —económico, social y reputacional— podría sentirse por muchos años más.